La comunión íntima de Jehová es con los que le temen, Y a ellos hará conocer su pacto. — Salmos 25:14
Una de las formas en que las personas a menudo se pierden cuando se trata de llegar a Dios es el área de temor. Princi- palmente porque las personas no entienden el temor del Señor. Hay dos lados del temor a Dios. El primer lado es tenerle temor por lo grande y poderoso que es. ¿Quién querría ofender a Dios o ser arrojado al infierno? En ese sentido, le tememos y hacemos lo que dice porque conoce- mos el “terror del Señor”, como dijo el apóstol Pablo en 2 Cor. 5:11. El otro lado de temer a Dios es sentir asombro y respeto por Dios. Cuando emparejas estos de una manera sana y madura, obtienes el sentido bíblico de temer a Dios. Te pone en un lugar para respetar y reverenciar a Dios, pero también para hacer lo que él dice. Con el temor del Señor viene una promesa, conocerás el secreto del Señor y Él te mostrará Su pacto. En otras palabras, Dios abrirá misterios de Su Palabra para que tu los conozcas y vivas. ¡Guauu!
Alcance del día:
Ora y pregúntale a Dios si hay áreas de tu vida en las que no le “temes” a Él. Escríbelas y habla con Dios acerca de ellas. Ora y arrepiéntete y luego haz un plan con el Espíritu Santo para ‘temer a Dios’ en cada área.



